miércoles, 27 de marzo de 2013

Cholo.

Hoy me apetece hablar de Cholo, uno de los caballos más importantes en mi vida (por no decir el más).
A simple vista no es más que un poni D de tanda salido del medio del monte, castaño, bruto y tosco, viejo, poco sociable con otros caballos y nada cariñoso con las personas, lento y rabudo, que lo único que tiene un poco decente es una pequeña mancha blanca en la cara que apenas se ve.
Esa es la imagen que tienen de él la inmensa mayoría de las personas, la cual he tenido la suerte de poder desechar y aprender mirar más dentro, aprender a entender, a saber apreciar las cosas bellas, que aunque no lo parezca, se esconden en los lugares más simples a primera vista.
Cholo fue el primer caballo que monté en mi vida, él me ha enseñado casi todo lo que sé, gracias a él no solo tengo equilibrio ni asiento, tengo paciencia, tengo ganas de mejorar día a día y sobretodo sé apreciar las cosas de verdad.
Cholo era el típico olvidado, del que nadie quería saber nada.
 Estaba ahí para los novatos que llegaran, que a los pocos meses pasarían a otros caballos y se olvidarían de él. Yo fui una de esas principiantes, pasé a otros caballos, pero fue entonces cuando me di cuenta que de verdad merece la pena parase a pensar un poco, mirar hacia atrás, y me decidí por él.
Lo bueno de todo esto es que como nadie más lo quería, lo tenía "todo para mí" por así decirlo.

Me sentía su dueña, la que lo cuidaba, la que lo mimaba, la que intentaba sacar lo bueno que tenía dentro, para que todo el mundo lo apreciase un poco más.
Muchas veces me tropecé con la realidad, y es que no dejaba de ser el poni que era, por mucho que me empeñara a sacarle los brillos, pero yo lo quería tal y como era, y al fin y al cabo no me hacía falta contentar a los demás.




Con Cholo pasé momentos felices, incluso exagerando un poquito, mágicos, de los cuales nunca me podré olvidar (aunque quisiera).
Con él aprendí a saltar, a galopar, a no caerme, a montar a pelo, horseball, con él hice mi primera gymkana, mi primera carrera, salidas al campo... Sabía qué árboles le gustaban más (los robles), donde prefería que lo acariciaran (en la frente muy despacio, se dormía) su comida favorita (prácticamente todo jajajajaja este no tenía mucha ciencia)...
Hoy cuentan ya 7 meses que no lo veo, y probablemente nunca  más lo vuelva a ver.
Lo echo de menos todos los días.
Todos los días me viene a la cabeza un recuerdo en el que aparece, un recuerdo que me gustaría volver a repetir.
Nada me haría más feliz que verlo una vez más, sólo una, así tendría la oportunidad de despedirme de él de verdad, como por lo menos se merece.
Sí, me doy cuenta de que estoy hablando de un caballo, y puedo parecer cursi y exagerada, pero es la verdad.
Cholo fue el primero de todos, y pase lo que pase y afortunadamente, eso nadie, por mucho que se empeñe, lo puede cambiar.





jueves, 14 de febrero de 2013

Carnaval 2013

Bueeno, después de mucho sin escribir, dejo aquí nuestra divertida forma de celebrar Carnaval: 
Nada mejor que con una reprise (o al menos intento de carrusel) de Doma.


Después de pensar y pensar disfraces nos decidimos por Harry Potter (menos mal que no fuimos de Pitufos, como era en un principio).
Tanto Carmen (Carmiña, lesionada  la pobre no pudo participar) como yo íbamos de "alumnas de Gryffindor" por así decirlo, con la túnica negra con su corbata roja y amarilla; y vendas (más o menos) a juego.

(La barita, según Carmen, quedaba muy ridícula :'( ).
Decidimos ir en Míster (yo) y Jokris (Carmen). me dio mucha pena no poder ir con mi querida Luna, pero para hacer un desastre de reprise, como que no jajajaja.

Con la música nos rompimos mucho la cabeza: Entre elegilra, cortarla, cuadra, no cuadra, cortar, cortar, no funciona, CD, cambia formato... blablabla.


Y bueno, los ejercicios aunque parecían fáciles nos costó (mucho) aprenderlos, ir a la par, no comernos cosas etc.
Pero vaya, que de lo que fue a lo que podría haber sido... salió bastante bien jajajajaja (gracias también a nuestros dotes de improvisación.......).






viernes, 11 de enero de 2013

Crítica a la ignorante sociedad de hoy en día.

Antes de empezar, tengo que decir que esto es un texto argumentativo, posiblemente en algunos casos no tenga la razón de forma completa. Espero no ofender a nadie con mi opinión.


Vivimos en una sociedad “maravillosa”, en la cual abundan los prejuicios y las etiquetas, gracias, como no podría ser de otra forma, a eso que tanto abunda en todos nosotros, la ignorancia.Gracias a ella, podemos encontrar todo tipo de incomprendidos por la mayoría de la gente, o simples estereotipos (estilos de vestir, musicales, aficiones, deportes…) juzgados y tachados sin saber, de los que solo se preocupa aquellos que descubren el secreto mal visto que guardan.Yo voy a hablar de lo que sé, y de lo que me duele, la hípica.Las personas de hoy en día tienen dos opiniones (basadas en afirmaciones erróneas) sobre ella:
O bien es que es  un deporte de para pijos millonarios o, ya directamente, ni un deporte. 

 Caso típico: “Sólo se mueve el caballo, el jinete/amazona está encima para dirigirlo, sentado, como en el sofá  de su casa vaya, se podría tomar hasta una Coca Cola.”
Habrá quien piense esto, y quien lo comparta. Por mi parte he de decir un par de cosas:

Respecto al ejercicio físico, puedo garantizar que se hace, no a la intensidad de otros deportes, pero se hace. Está demostrado que sólo con le movimiento de cadera que realizamos con el caballo al paso (el más lento de los “aires”), estamos moviendo un 60% de los músculos de nuestro cuerpo, y al trote elevado, un equivalente a hacer sentadillas durante 30 minutos (durante un calentamiento). Esto no son más que datos técnicos para corroborar lo que muchos caballistas ya saben, y es que quien va encima está realizando un esfuerzo físico considerable.También es común encontrarse a gente que asegura que montar es “muy sencillo” ya que “el caballo lo hace todo”. De nuevo la ignorancia pasa a ser la protagonista.
Hasta que estás arriba, no te das cuenta de que estás subido a algo con vida, con temperamento, que si no tiene un buen día o simplemente, buena disposición, a ver como haces para realizar cualquier ejercicio por simple que sea, si es que antes  no acabas en el suelo de un bote.



Es un deporte de equipo muy especial, ya que no existe ninguna otra práctica en la que se llegue a crear un vínculo con otro ser vivo diferente a nosotros como puede ser un caballo. Nunca dependes de ti mismo ni de tu condición, es un deporte de dos, que tienen que pasar a ser uno. Otro aspecto bueno de la equitación es que hay disciplinas para todos los gustos y colores, contando con más de 40 (4 de ellas olímpicas) cada una más rara que la anterior (como el Volteo, que consiste en hacer gimnasia acrobática a lomos de un caballo a galope) o el Horseball (baloncesto a caballo).



 













Me centro en la famosa opinión de que “La hípica es para pijos”, he de decir que:
El mundo del caballo es como un iceberg. 
La gente ve lo que está en la superficie del mar, es decir, lo famoso, lo que sale en la televisión… véanse los concursos internacionales, en los que participan los “cuatro ricos” elitistas (no todos) que pueden cubrir todos los gastos que originan sus caballos como seres vivos con necesidades que son, además de los múltiples viajes a las diferentes sedes. 


Sí, la alta competición ecuestre es un mundo caro y vedado para unos pocos.
Pero como todo, tiene una tremenda base detrás, me refiero al resto del iceberg que se encuentra debajo del agua, que,  aunque sea la tremenda mayoría del bloque de hielo la sociedad no ve, pero está ahí.
Con esto me refiero a la gente como yo, que monta a caballo por que no encuentra mayor divertimiento, para los que no existe nada más bonito que galopar, sintiendo bajo sus pies el alma incansable de un animal, tan poderoso como hermoso.Para los que no nos importa si las botas son de goma o de cuero curtido, para los que el valor de un caballo no va en cuanto salte o deje de saltar, o de que país venga, o de su pureza de raza. 

Aunque muchos lo ignoréis, el mundo de la hípica se resume a eso, a toda esa gente que simplemente le encantan los caballos y no busca nada más que echar una carrera en un prado cualquiera, o hacer obstáculos con un palo y dos sillas, NO son todos politos de marca, pantalones blancos impecables y caballos de un millón de euros. Hoy en día se tiende a coger el todo por una parte, y muchas veces eso no es verdad, llegando a coger ideas totalmente equivocadas sobre el tema, y empezar a hablar y hablar sin saber (la ignorancia puede llegar a ser muy atrevida).





sábado, 5 de enero de 2013

jueves, 3 de enero de 2013

Reconocimiento del terreno.

Hace un par de días (para ser más exactos el Miércoles 2 de Enero... vale, ayer) Carmen y yo tuvimos el honor de hacer la primera ruta a caballo de nuestro club hípico.
Para ser sincera, tenía bastantes dudas sobre si iba a llegar de una pieza de vuelta al picadero, ya que Luna (la poni alazana que monto normalmente en clases y que aún tiene bastante por aprender) nunca había salido de ruta y no sabíamos si estaba o no acostumbrada a los coches o a las hordas de perros locos que nos ladrarían desde las casas cada 7 segundos.
Para alivio de todos fue bastante tranquila,
aunque a Míster (el caballo tostado que va detrás, con Carmen) lo de torpe se le quede algo corto.



Y bueno, después de dar 97847583 vueltas no encontramos ningún camino de monte así que habrá que salir más veces... Malo será que estemos rodeados de bosques y no demos con el camino para llegar a ellos jajajaja



sábado, 22 de diciembre de 2012

Cholo y Arabita.

La primera entrada de este blog va dedicada a los dos caballos que hoy en día forman parte de mi vida, aunque ya no pueda disfrutar de su compañía.
Tanto uno como otra han echo mella en mi y me han enseñado que las apariencias no importan, ya que dentro de cada uno hay algo bueno que compartir.

Yo los quería, quiero y querré tanto como la primera vez que los vi, y espero que alguna vez nuestros caminos se vuelvan a cruzar.
Sus historias son largas, muy largas, llenas de momentos inolvidables, de afecto y complicidad; 
Espero que algún día reúna el tiempo y el valor para poder recordarlos en este blog tanto como se merecen, mientras tanto, os dejo este vídeo; ¡Espero que lo disfrutéis!